8. Notas del Cogobierno Prepa Ensenada. Mesa 4

8. Notas sobre el Cogobierno de la Preparatoria Ensenada. Mesa 4

 

Por la Educación crítica, científica, democrática y popular.  J. Hdez. Delgadillo, 1979. Preparatoria Ensenada, UABC. Eda., B. Cfa. (Uno de los 4 murales destruidos en 1981, durante la rectoría del Arq. Rubén Castro Bojórquez)

I. Mesa que más aplauda... 
Con esta entrada del blog inauguramos la sección de la Prepa Ensenada, los Cogobiernos de la UABC en Ensenada y la 'Era mítica de Ensenada'(sic). 
 

LA MESA 4 !!!

OBSERVACIONES Y COMENTARIOS.

Acerca del artículo de Oscar Villarino sobre el Cogobierno de la Prepa Ensenada.

Francisco Hernández Zamora.

 

...y cuando despertó, el fantasma todavía estaba ahí.

. . .

Hay quienes aseguran que los fantasmas no existen... aunque salen de noche.

...y entonces, en 2003 regresaron ojerosos para exorcizarlos y crearon el CESU con la 'Sociedad de Historia' ...y vivieron felices del presupuesto universitario -ad nauseam- rasurando con asepsia la historia !!!

. . .

...y cuándo despertó el fantasma... ellos todavía estaban ahí !!!

 

Oscar Villarino, testigo y partícipe del movimiento estudiantil y sindical de la Prepa Ensenada, elaboró un ensayo sobre la historia de la Prepa y su Cogobierno de la década de 1970. Por otra parte, es historiador.

Por mi parte habiendo sido también testigo y partícipe de ese movimiento y el de la Escuela Superior de Ciencias Marinas, decidí hacer este escrito y publicarlo en este blog.

En su ensayo sobre el Cogobierno de la Prepa Ensenada, Villarino no menciona ni una vez a Cecilia Soto Blanco. Esto no me parece correcto. Además, él es historiador. En esta ocasión, me centro en comentar la perspectiva de Oscar Villarino. Lo considero necesario al mismo tiempo que ilustra una de las tesis metodológicas de estos textos, acerca de la necesidad de poder poner en la mesa de reflexión, diferentes perspectivas de comprensión derivadas de diferentes tipos de MIRADAS (sic). Hablaremos de esto en alguna otra parte del blog.

Escribo para iniciar una reflexión colectiva entre los pocos que quedamos de aquella época y las y los jóvenes en el presente. Porque lo que está en riesgo es el presente, y porque es el presente el que siempre es violentado, de un a o de otra manera. No solo por aquello que es sustraído furtivamente o con total descaro, sino por lo que terminamos asumiendo cómo normal de tal despojo en el presente. Es importante conversar con los jóvenes, decirles que eso que se presenta como lo normal no es legítimo, ni ético, ni humano.

Es decir, mis intereses y motivaciones no son la historia per se, ni me interesa el historicismo. Si acaso para criticar al historiador historicista, del que hablaba Walter Benjamin en sus Tesis filosóficas sobre la Historia.

Es la primera vez que escribo lo que esto me significa y como lo miro. Se también que Villarino realizó su mejor esfuerzo y que no es fácil abordar los hechos de la historia cuando en ellos estamos involucrados con nuestros propios recuerdos y nuestras circunstancias tanto del pasado, como de ahora.

 

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Del Cogobierno de la Preparatoria Ensenada, no son tanto los ‘inventos’ que se han dicho y que seguramente continuarán diciéndose, los que deberían de llamar nuestra atención y distraernos. A nosotros nos corresponde comprender y compartir los hechos y las observaciones que no se han dicho y que explican no solamente su existencia legítima, en tanto que no debería de ser estigmatizada. Sino su relevancia histórica destacada y la vigencia presente de lo co-construido en esa época.

Eso mismo ayudará también a comprender por qué hasta la fecha existan tales ‘inventos’. Al igual que nos ayudará a explicar la relación entre esos decires fantasiosos y el fantasma psicosocial del Cogobierno que deambula desde hace 40 años en los pasillos y corredores de la UABC y sobre la conciencia de sus autoridades y su sistema jerárquico de corrupción que instrumenta la violencia epistemológica institucional sistémica, continúo y conservado hasta el presente (sic). Y es un fantasma de esta índole y de este calibre porque el hecho histórico que ENCUBRE, hasta para algunos historiadores, es que implica la preservación de la USURPACIÓN de la SOBERANÍA universitaria, como el estado de Derecho y norma universitaria legítima. 

Hay quien dice que una maldición china es: "que vivas en tiempos interesantes y no te des cuenta de ello hasta que hayan terminado".

Solo es maldición en grado doloso porque lo que está de por medio no es ‘lo que pasa’, que muchas veces nos rebasa, sino el grado de inconsciencia al respecto...

Por otro lado, y en ello radica la utilidad de nuestras herramientas para la construcción del conocimiento en la historia: este primer encubrimiento institucional de su 'falta', como 'pecado' de esa etapa o simplemente de la acción violenta, arbitraria y represiva EXPLÍCITA, explica a su vez, que el fantasma psicosocial del Cogobierno aún prevalezca y tenga ese peso histórico vigente. No reconocer esto es no haber entendido en algún momento ¿qué fue lo que sucedió? y ¿por qué la saña psicosocial y epistemológica en la universidad fue acentuada, continua, prolongada... y normalizada como establishment de la universidad hasta ahora? También nos hace visible algo que siempre ha estado frente a nuestros ojos: que violencia y corrupción son mutuamente necesarias. Y que esto es lo que siempre estará de por medio en el sistema moderno-colonial de nuestro país.

INCORRECTO: Es incorrecto decir que el Rector tenía legítimo derecho de voto o veto en el plenario del Consejo universitario de 1975, al proyecto de Ley orgánica democrática presentado por la Prepa Ensenada. Esto nunca procedió, por paradójico que suene a oídos con disonancia cognitiva.

Algunos antecedentes y consideraciones de contexto de comprensión:

Es conveniente recordar que el Consejo Universitario de la UABC de 1975 contaba con una agenda muy ambiciosa. En aquel momento, el Ing. Luis López Moctezuma era rector del a UABC. Y este era su último semestre en la rectoría, iniciada en 1971. López Moctezuma se distinguió por ser un rector abierto al diálogo con los universitarios de los dos Cogobiernos de la UABC de Ensenada, que habían surgido en su periodo, y era consciente tanto de la necesidad de la creación de los sindicatos universitarios, como de nuevas carreras.  De tal manera que ese consejo incluía esos temas que estaban pendientes en la agenda universitaria.

Uno de los temas tenía que ver con las condiciones laborales de los maestros y empleados de la universidad. Otro fue el de la creación de nuevas carreras. Otro más fue el de la revisión de la Ley Orgánica de la UABC.

En aquel momento, la composición del Consejo universitario se inclinaba hacia las posiciones de rectoría, como tendencia dominante. Sin embargo, existía disposición al diálogo. Educados en la cultura del corporativismo cultural, al igual que el laboral, rectoría no tenía problema en instrumentar una política en donde sus propuestas fueran hegemónicas, al mismo tiempo que ejercía la democracia representativa. Mecanismo legitimado institucionalmente para ejercer la USURPACIÓN de la SOBERANÍA universitaria.

Para ese momento, las dos escuelas de Ensenada de la UABC, la Preparatoria Ensenada y la Escuela Superior de Ciencias Marinas, contaban con estructuras orgánicas legitimas y democráticas que se regían por el sistema de Cogobierno y sus respectivos Reglamentos internos de las escuelas. Previamente aprobados en asambleas generales. En ambas escuelas esto les permitió construir colectivamente una mirada propia de qué es una universidad y cuáles son sus tareas en el ámbito académico, de investigación, de extensión universitaria y de su propia administración adecuada, horizontal y democrática. Teniendo como máxima autoridad sus Asambleas generales. Debido a eso, los concejales universitarios y las autoridades de las escuelas llevaban el mandato de las asambleas. Y junto con ese mandato, estaban en condiciones de presentar propuestas concretas y elaboradas al respecto de los temas de la agenda. La Escuela Superior de Biología y la carrera de Física también se formaron en el seno de esta matriz psicosocial y socio-política educativa.

En el caso de las otras escuelas de la UABC, había algunos pocos concejales universitarios democráticos estudiantes y menos maestros. Eran contadísimos los directivos de escuelas que se manifestaran en discrepancia con la rectoría. Esta circunstancia mantenía a la rectoría en la creencia de que no había manera de que se pudiese ganar acuerdos por parte de los sectores democráticos independientes de ella.

Por esta agenda abultada y esta razón respecto a su hegemonía, el Consejo Universitario se realizó mediante la modalidad de MESAS DE TRABAJO RESOLUTIVAS, durante tres días. Ese fue el primer acuerdo que Cecilia Soto logró en la PLENARIA INICIAL previa a la instalación de las mesas de trabajo. Esto quiere decir que los acuerdos emanados por las mesas serían automáticamente VALIDADOS POR EL PLENO del Consejo universitario, debido a que las discusiones de cada uno eran imposibles de realizarse o reproducirse en el plenario para todos los temas a debatirse con profundidad y resolver adecuadamente los acuerdos.

En cada mesa los debates fueron muy reñidos, debido a la existencia de propuestas claras por ambas partes. En el caso de la Mesa relacionada con la creación de NUEVAS CARRERAS. Las propuestas de Ensenada de la Escuela de Biología y la carrera de Física, así como la Escuela de Filosofía y Ciencias sociales, estaban suficientemente maduras, incluyendo el expediente académico con planes y programas de estudio que habían sido elaborados por comisiones de maestros y estudiantes, que a su vez habían sido revisadas por las asambleas del conjunto de los alumnos y maestros involucrados. De la misma manera que existía una plantilla de maestros por especialidad y una matrícula regular y numerosa de alumnos inscritos que estaban cursando el semestre. Estas propuestas, también estaba respaldadas por encuestas realizadas previamente en la Ciudad de Ensenada, incluidas las colonias populares, para evaluar la demanda y el interés por nuevas carreras en Ensenada. En este muestreo habíamos participado las brigadas de la Preparatoria Ensenada, durante una campaña intensiva. El solo hecho de presentar tres proyectos consolidados de escuelas y carreras universitarias, con sus propias autoridades elegidas democráticamente, por parte de Ensenada y respaldado por la Prepa Ensenada y la Escuela de Ciencias Marinas, permite observar el grado de compromiso y de madurez universitaria que prevalecía en ese campus, en políticas educativas de estudios profesionales.

El resultado de esta mesa fue el beneplácito de continuar con la gestión ante rectoría, el área administrativa y las de obras para la aprobación de proyectos y la asignación de recursos para la infraestructura y la planta de maestros y gastos de administración; en relación a la Escuela de Biología. La carrera de Física debería continuar con otras gestiones más.

En el caso de la Escuela de Filosofía y Ciencias Sociales, rectoría y el campus Tijuana presentaron una contra propuesta: la Escuela de Filosofía y Letras. Al escuchar la exposición de ambos proyectos y sus justificaciones era por demás evidente que la propuesta de Rectoría era un intento por evitar que fuera aprobado el proyecto de Ensenada. El encargado de hacer la presentación y defensa de esta otra Escuela de Filosofía y Letras fue Rubén Vizcaino. Aparte de elaborada al vapor, no tenía mayor fundamento. Era obvia la cantidad de promesas y bondades que se ofrecían demagógicamente. Al final, a pesar de haber sido aprobada, nunca se realizó durante un largo periodo.

En ese sentido es pertinente aclarar que hacer una propuesta en áreas de Ciencias naturales y de Ciencias sociales y humanistas era parte de un proyecto estratégico del desarrollo universitario con perspectiva de integralidad. Esta perspectiva, desde entonces la pude conocer en la discusiones del Consejo directivo de la Prepa Ensenada. Cecilia Soto era la impulsora mas entusiasta y clara de un proyecto de este tipo. Para ese año de 1975 y 1976 recibimos en la Preparatoria a un grupo de profesores de estas áreas. Destacaban por sus trayectorias académicas y políticas universitarias, personas como los politólogos Jorge y María Eugenia Mesta, la socióloga Luz Alejandra Cárdenas y el actuario Antonio Hernández, la psicóloga Aurora Aragón, el filósofo Francisco Venegas y el sociólogo Lucio Leyva. También participó brevemente el licenciado en Derecho Rubén Valdespino. 

La Mesa 4 era la del tema de Reforma de Ley orgánica. Después de las exposiciones generales de los proyectos y la presentación de sus motivos y sus fundamentos filosóficos, sociológicos y educativos, el debate se inició y se prolongó durante las sesiones de manera muy intensa. 

Cabe aclarar que rectoría asumió que bastaba presentar el enlistado de propuestas de modificaciones a algunos artículos de la Ley. Considerando que la existente era funcional y satisfactoria.

Por más que el proyecto de Ensenada fuera consistente y cuidadosamente elaborado y fundamentado, rectoría consideraba que no había manera de que la corriente democrática universitaria pudiese lograr su aprobación en el Consejo Universitario.

Al revisar las listas de intervenciones en los debates de esa mesa, fácilmente se podía ver que del lado de rectoría intervenía el área del Jurídico y el equipo de asesores especializados. Mientras que, del lado de la propuesta de una nueva ley orgánica, la lista siempre era muy corta y en cada ronda, Cecilia Soto desplegaba una argumentación magistral, amplia y fundamentada tanto en la jurisprudencia, como en la historia de los movimientos estudiantiles por la Reforma universitaria en el país y en América Latina. De tal manera que prevalecía la legitimidad del proyecto y su validación y respaldo de todo el campus de la UABC ensenadense, junto con algunas otras escuelas que se adhirieron al proyecto.

En el final de la discusión de la Mesa 4, se había llegado al empate respecto a la discusión de la APROBACIÓN o NO de ese proyecto de ley. Y no había manera de resolverlo. Algunos plantearon llevar este empate como resolutivo y que el pleno resolviera. Cecilia y quienes estábamos con ella, volvimos a apelar al primer resolutivo de la plenaria inicial, en cuanto que las mesas presentaran los resolutivos para ser refrendados formalmente por el pleno. Nuevamente, Cecilia ofreció una salida para lograr un acuerdo:

El RESOLUTIVO FINAL de la Mesa 4 del Consejo Universitario de 1975 estableció el compromiso, por parte del propio Consejo Universitario, de SOMETER A CONSULTA de toda la COMUNIDAD UNIVERSITARIA el PROYECTO de LEY ORGÁNICA de la UABC. Proyecto que fue presentado por los concejales universitarios de la Preparatoria Ensenada dos años antes para su revisión previa, como expone Oscar Villarino en su escrito y que él como consejal universitario estudiantil de la Prepa le tocó entregar en el Consejo universitario de 1973.  Este fue el último recurso que Cecilia logró interponer en esa mesa, mismo que fue aprobado.

Al regresar a la plenaria el último día de sesiones, hubo otra discusión cuando se intentó interponer un Veto por parte el Rector. Se aclaró que no había posibilidad de interponer dicho veto dado que el acuerdo inicial del propio Consejo había sido respetar los acuerdos de las mesas.

No había manera de ejercer el VETO del rector a un resolutivo que la Mesa 4 estaba FACULTADA para resolver como acuerdo previo del propio Consejo universitario.

La acción subsecuente, de convocar a algún tipo de CONSULTA DIRECTA a los universitarios nunca la realizó la Rectoría en los años posteriores; y, por lo tanto, incurrió en falta.

Por MISTERIOSA casualidad -trágica u 'oportuna'- el mentado resolutivo de la Mesa 4, junto con el proyecto de Ley orgánica democrática, desapareció de los archivos de la Universidad. Al parecer, después de un conveniente incendio en Rectoría.

En 2021 una persona integrante de la Junta de Gobierno de la UABC -reservo el nombre hasta su consulta-, se ofreció a buscarlo, con la investidura de su cargo, y me comunicó que NO EXISTE el expediente.

¿Qué necesidad hay de encubrir o confundir esto?

De la misma manera que yo no pierdo las esperanzas de que algún día sea recuperado para ser difundido en el seno de la UABC. Las rectoría y su jerarquía saben que eso es posible y de vez en cuando les quita el sueño -ad nauseam- la contingencia latente.

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El Arq. Rubén Castro Bojórquez, oficialmente pasó a la historia de la UABC como el 'Rector del deporte'. Es un hecho históricos que él fue el responsable del Charrazo sindical a los sindicatos democráticos: STSUABC y STAUABC, de correr a más de la mitad de los maestros y trabajadores y del rompimiento militar-judicial de la HUELGA GENERAL UNIVERSITARIA (sic) en 1980-1981, de la UABC.

Cuando en la historia de la UABC, se dice que fue 'Rector del deporte', uno se pregunta dos cosas: ¿cuál fue el beneficio económico de la promoción de construcciones deportivas en la UABC, con su investidura? y ¿porqué y para qué un arquitecto-filántropo deportivo decidió especializarse en la HISTORIA (sic)?

El propio hecho de la INVISIBILIZACIÓN institucional en la historia, mediante la construcción a modo del relato oficial de la UABC, de su historial VIOLENTADOR (sic), explicaría, además de la avaricia y la corrupción, esa elección 'académica'.

De esta manera, Rubén Castro Bojórquez -reinventado a si mismo- regresó a la UABC en 2003, ¡¡para crear el dispositivo ideológico del CESU!! Cómo el filtro hermenéutico-epistemológico orwelliano de la historia de CORRUPCIÓN sistémica y continua de la UABC, hasta el presente. Creyendo que con eso podría EXORCIZAR el FANTASMA del Cogobierno, es decir, de la LEGITIMIDAD vulnerada y pisoteada de la SOBERANÍA popular universitaria.

Por nuestra parte, no nos interesa crear un nuevo relato que busque que pueda ser aceptada la legitimidad del Cogobierno de la Prepa Ensenada y que al mismo tiempo contribuya a invisibilizar la violencia de la usurpación continua en la UABC. Flaco favor a un proceso histórico estudiantil popular de su valor y dignidad.

(Valga este comentario para avisar la construcción de otra entrada de este blog que, provisionalmente se llamará: Radiografía 3D contemporánea de un Fantasma... que nunca existió) 😂

Adelantamos también que es a través de esta entrada que será posible hacer VISIBLE por qué NO deberían de ser visibles (sic) personajes como Cecilia Soto Blanco hoy... ¡¡¡50 años después!!!

 

Cecilia Soto Blanco es una de esas pocas personas que fueron capaces de cabalgar sobre los tornados ensortijados de fantasmas psicosociales de nuestra historia, desencadenados por la recurrente VIOLENCIA de Estado de la oligarquía criolla colonial y su CORRUPCIÓN sistémica, en nuestro país. Cecilia lo hizo así para poder acompañar al pueblo en su defensa y resistencia social. Y en la construcción de un mundo lleno de mundos autónomos.

 

ERROR DE SESGO PROTAGÓNICO: Oscar Villarino presentó la iniciativa, como integrante ESTUDIANTIL del Concejo universitario, en 1973. Eso no significa que él tuviese la capacidad exclusiva de haberla concebido o escrito como un documento del orden jurídico legislativo. Su construcción fue un ejercicio colectivo encabezado por el Consejo directivo del Cogobierno de la Prepa Ensenada. No hay duda. Esa es una de sus cualidades como documento. Villarino mismo podría dar cuenta de quién presentó el borrador inicial para realizar ese trabajo, en el seno del Consejo directivo del Cogobierno de la Prepa Ensenada. Yo no estuve. Sin embargo, todo me hace pensar que quién COORDINÓ y SUPERVISÓ este proceso fue la Lic. Cecilia Soto Blanco.

En donde si estuve fue en el Consejo universitario de 1975, ahí si puedo dar fe de algo que no se menciona: De no haber estado Cecilia en ese Consejo universitario, no hubiera sido posible ni concebible su defensa y la conquista de ese resolutivo emergente. Esto es un hecho histórico. No registrarlo como historiador es lamentable.

Lo único que explica este gran triunfo de Cecilia en la Mesa 4 es su expertis en este terreno. Expertís que no se limitaba a la capacidad de argumentación jurídica, que le era fluida, sino a su gran visión estratégica política tanto del movimiento estudiantil universitario de la UABC, como de las coyunturas políticas en el Estado de B. Cfa. Dado que ella, como reconocida intelectual de la sociedad ensenadense, siempre mantuvo interlocución con personalidades representantes de sectores de los grupos políticos en el Estado. Recordemos que desde jovencita ella fue presidente del Círculo de Arte y Cultura de Ensenada y representante del Departamento de Difusión Cultural en la Universidad de Baja California y le fue otorgado un reconocimiento especial por el rector Santos Silva Cota por su labor destacada.

A su vez, dicha experiencia como experta en el orden del Derecho universitario, se había desarrollado desde las luchas estudiantiles del gran movimiento por la Reforma Universitaria de la UNAM en 1966. En donde el grupo político de jóvenes estudiantes de la Escuela de Derecho -entre los cuales la única mujer era Cecilia- jugó un papel trascendente, por la claridad de sus propuestas políticas y jurídicas. Así como por su capacidad de dirección del proceso de movilización estudiantil democrático detonado en ese proceso. No olvidemos que este movimiento tuvo tal peso político en la UNAM, que la huelga en la Facultad de Derecho fue secundada total o parcialmente por otras facultades y escuelas del ala de Humanidades. Y que para resolverlo, el Dr. Ignacio Chávez renunció como rector de la UNAM, junto con él, renunciaron 32 colaboradores. Además renunció César Sepúlveda como director de la Facultad de Derecho y la de un pequeño grupo de maestros incondicionales. Esto para no otorgar la demanda política central y más sentida del movimiento de la REFORMA UNIVERSITARIA. En ese periodo Cecilia impartió conferencias en la UNAM sobre este tema. Ella anotó esto en su curriculum. Cabe aclarar que lo anotado en dicho curriculum es solamente su actividad académica, no su labor político pedagógica que realiza como activista y como dirigente de las Juventudes comunistas. Pedro Castillo menciona la participación destacada de Cecilia en la coordinación e impartición de un seminario de las Juventudes comunistas para estudiantes de la UNAM, previas a la marcha del 26 de julio de 1968.

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En la UABC, en Mexicali, la discusión se hace dos años después, en 1975. En el momento de su exposición, discusión y defensa, Oscar participa, esta vez, como TRABAJADOR -bibliotecario- de la Prepa Ensenada, en el Consejo Universitario.

Sin embargo, la discusión y polémica con los funcionarios y con el equipo de jurídico de la Rectoría, y en el nivel de debate legislativo especializado requerido para ello, la lleva a cabo prácticamente en su totalidad y en total minoría de participantes como oradores para su defensa, la Lic. Cecilia Soto Blanco, también integrante maestra de la Prepa Ensenada, del Consejo universitario.

 ¿Qué necesidad hay de omitir esto?

Puedo dar fe de esto porque yo mismo estuve como consejero estudiantil suplente de la Prepa Ensenada en los tres días de sesiones de la Mesa 4. Y sé que tanto Oscar Villarino como yo, lo único que pudimos aportar sustancialmente en esos debates fue nuestro voto en cada momento.

ERRORES EPISTEMOLÓGICOS PROFESIONALES DE HISTORIADOR HISTORICISTA:

1.    No comprender o no querer reconocer la relevancia de todo este proceso, del debate legislativo institucional y político social, de la Mesa 4, referente al tema de la AUTONOMÍA y la SOBERANIA DEMOCRÁTICA Y POPULAR UNIVERSITARIA, impulsado desde la Preparatoria Ensenada.

Al no comprender esto, es fácil darse cuenta por qué, para algunos activistas y dirigentes universitarios les resulta hasta la fecha, difícil de entender por qué al conjunto de las escuelas universitarias les fue muy fácil decidir suscribir las propuestas emanadas de las asambleas de los Cogobiernos de las escuelas de Ensenada y votarlas en sus propias asambleas generales; y con ellos incorporarse a la HUELGA GENERAL UNIVERSITARIA de 1980. Al suceder esto, lo que se detonó fue el ejercicio directo de la SOBERANIA popular universitaria. Lo que, en cualquier otro lugar, era simplemente una posible demanda legitima, una utopía difícil de alcanzar.

 

2.    No comprender que el hecho de estar participando en un proceso estudiantil universitario desde esa pequeña preparatoria, no implicaba que la importancia de sus alcances únicamente suscribiera su entorno universitario local. La contribución de Cecilia Soto Blanco, en ese proceso, fue determinante y trascendente y su potencial aprobación tenía repercusiones en el conjunto de la UABC.

Eso es lo único que puede explicar porque Rubén Castro Bojórquez decidió asumir las consecuencias históricas ROMPER la preservación de la VIOLENCIA ENCUBIERTA de legitimidad de la USURPACIÓN de la SOBERANÍA UNIVERSITARIA, que está implícita en sus estructuras jerárquicas de gobierno (Rector, Junta de Gobierno, Patronato de la Universidad y Consejo universitario subordinado).

Por qué tuvo que repetir la historia del ejercicio del poder del Estado burgués, mediante el ejercicio brutal de la VIOLENCIA DE ESTADO manifestándose como REPRESIÓN EXPLICITA de la fuerza militar y judicial contra los propios universitarios, sus planteles y sus instalaciones.

Desde el momento en que llevó a cabo tal arbitrariedad de lesa humanidad, el rector, el gobernador 'Bob' de la Madrid y la propia oligarquía criolla del Estado de Baja California, asumieron el costo de la exhibición de su naturaleza antidemocrática y opresiva, que está asociada a su condición de corrupción sistémica en la que se desenvuelven normalmente. Con esto tuvieron que aceptar tener una 'ganancia' inmediata 'política' a la par que se les adhería una derrota ético-social histórica y con ella la perdida de legitimidad, de consenso y de hegemonía político-social. Tal vez para muchos, este tipo de ganancias valga la pena y se aceptan como legítimas, al provenir de las esferas del poder.

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Hoy, para algunos, puede resultar difícil de creer que la decisión de Estado asumida en ese momento, podía ser por estas consideraciones. En el caso de algunos de nosotros, aún en condiciones de persecución y con amenaza de ser secuestrados y torturados, en enero de 1981, resistíamos el hostigamiento, pese a haber sido tomadas las instalaciones de la universidad y desmantelar los sindicatos, porque ello no había logrado la regularización de las clases y el regreso a la 'normalidad'.

El rector decidió obrar en consecuencia, porque sabía que, como Corriente democrática universitaria de las cuatro ciudades del estado, estábamos en condiciones de llamar mediante el propio Consejo universitario, ahora si, volcado hacia la corriente democrática de la UABC, a la elección por voto universal directo y secreto de un nuevo rector y a ejecutar el resolutivo de la Mesa 4, de realizar el plebiscito para aprobar la nueva Ley Orgánica democrática y soberana de la UABC. Cuyo lema era y sigue siendo: ¡¡Por una educación crítica, científica, democrática y popular!!

 

3.    Nadie estaba obligado, en ese momento a comprender los alcances de lo que en realidad era política y socialmente posible que sucediera, con nosotros incorporados en ese PROCESO PEDAGOGIÁRICO INMERSIVO (sic), en el seno de ese proceso político universitario de tales alcances y repercusiones, que Cecilia conocía muy bien. Nadie estaba obligado a comprender, en ese momento, que la única persona capaz de realizar esta tarea en todos los órdenes de construcción jurídico-filosófico conceptual, organizativo sectorial y de movilización y de acción estudiantil popular para poder lograr que se debatiera formalmente en el Consejo Universitario, era Cecilia Soto Blanco. Si acaso lo podíamos testificar los que estuvimos ahí, con Cecilia en acción sorprendente.

 

4.    En ese momento no. Sin embargo, para cualquier activista estudiantil y sindicalista democrático, era elemental comprenderlo en 1980-1981, cuando el resolutivo de la ‘Mesa 4’ es levantado como demanda -impulsada nuevamente desde las Asambleas Generales de los Cogobiernos de Ensenada de la UABC; y poco a poco es retomado en las Asambleas generales de las Escuelas universitarias en Mexicali, Tijuana y Tecate. Era por demás claro su peso político y su importancia. De la misma manera que su viabilidad por la propia unidad y movilización estudiantil, de maestros y trabajadores lograda.

 

5.    Nadie estaba obligado a comprender que el procedimiento de Cecilia en la Prepa Ensenada, era un metodología que para ella le resultaba tan natural que no necesitaba nombrarla y era parte de su modo de ser y de interactuar como maestra con las y los estudiantes, al igual que con los sus colegas maestros y con los trabajadores de la Prepa.

 

Sin sentirme obligado, pero si por responsabilidad de la experiencia desarrollada posteriormente, aprovechando esa rica experiencia participativa colectiva, la he denominado: PROCESO PEDAGOGIÁRICO INMERSIVO. Ese es el principio de la Plástica comunitaria y del programa de la Mutua crianza, mediante un proceso de investigación psicosocial de treinta años, iniciado en el desierto central de la Península de Baja California en 1989.

 

6.    Nadie estaba obligo entonces, aún en 1981, a comprender que Cecilia tenía esas capacidades y visión política, en 1975, que le habían enriquecido su propia mirada crítica radical popular comunitaria, debido a su intenso y trascendental papel de dirigente universitaria desarrollado desde 1964 a 1968 en el movimiento estudiantil y popular en la UNAM. Periodo en donde su participación fue determinante.

 

7.    Nadie estaba obligo, hasta ahora, a saber que un destacado dirigente estudiantil de la misma época, Pedro Castillo Salgado, quien hasta la fecha continua siendo un gran dirigente de la izquierda radical popular, no escatime en precisiones para clarificar ese papel de Cecilia en todo ese periodo, incluido el Movimiento estudiantil popular por las libertades democráticas del 68: La figura trascendente que, como mujer, había roto con todas las barreras de la discriminación y que se había colocado como un ente superior política e ideológicamente en nuestra generación.

 

8.    Nadie estaba obligado a comprender la importancia psicosocial -no solo político social- y la relevancia mitopoyética (sic) de todo este proceso en el que estuvimos ‘inmersos’.

Y, para ilustrarlo brevemente, si bien supimos que Cecilia había estado en el 68 como activista y fue gran oradora en la Facultad de Derecho, y de que ahí fue una gran polemista contra la derecha del Muro y la elite de las juventudes priistas, al igual que debatía contra las diversas posiciones y grupos de la izquierda de ese momento. Desconocíamos que Cecilia y el grupo de dirigentes de la ‘club’ de las Juventudes comunistas de la Facultad de Derecho, encarnaron en ese periodo la frase que circulaba en los pasillos de esa época: Cuando tiembla la Facultad de Derecho, tiembla la universidad y cuando tiembla la universidad, tiembla el Pueblo de México.

Este dicho, referido por el propio Pedro Castillo, es del Dr. Antonio Caso (1883-1946). Exrector de la Universidad y catedrático de la Escuela Superior de Filosofía y Letras y la de Derecho en la UNAM. 

 

9.    Lo que sí es nuestra obligación ética y nuestra opción epistemológica, es reconocer los que sucedió enfrente de nuestras narices y mientras estábamos inmersos participando en ese gran proceso psicosocial y socio-político estudiantil-popular de la Prepa Ensenada.

 

De ahí que desde que salí de Baja California, a fines de enero de 1981, hablé, ante quien preguntaba, de la ERA MÍTICA DE ENSENADA...

Decía que era mítica porque:

  • nadie nos creería que sucedió como sucedió y con los que estuvimos ahí para vivirlo.
  • muchos de los que estuvieron, al momento del golpe contra la universidad, decidieron renegar de ella.
  • nos resultaría muy difícil poder explicarla y contarla como fue, en toda su riqueza y complejidad. Y parte de esa dificultad era la falta de palabras adecuadas para nombrar tanta experiencia inmersiva co-construida conversacionalmente de manera horizontal, de mutua escucha atenta recíproca.
  • tiempo después, muchos de sus adversarios y detractores del momento, decidieron reivindicar sus logros y realizaciones como suyos... hasta la fecha.
  • otros de esos mismos detractores, se avergonzaron y arrepintieron de haber participado y haber sido utilizados para su destrucción y borramiento.

pero este es otro cuento...

 

10.  No es casual que otros activistas de la época y de otras escuelas de la universidad, de Tijuana y Mexicali, les resulte difícil comprender esto... aún ahora.

En nuestro caso no hay excusa, como activistas y dirigentes estudiantiles y sindicalistas de Ensenada, que pudimos participar INMERSIVAMENTE en los procesos conversacionales democráticos, complejos y co-creativos de los Cogobiernos de la Prepa Ensenada y de la Escuela Superior de Ciencias Marinas, durante más de un lustro, así como de la Escuela Superior de Biología y de la carrera de Física, en el transcurso del segundo lustro.

No es a nosotros, a quienes corresponde contribuir al borramiento de la memoria. Entiéndase, no nos corresponde a nosotros porque no es algo que atañe a la administración del pasado, es un tema crucial del presente y del futuro, es decir de les jóvenes, así como de las niñas y niños.

 

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